Rafael Cardona “Rafico”


Era el representante del Cartel de Medellín en Estados Unidos,​ junto al neoyorquino Max Mermelstein. Mermelstein terminaría como testigo contra el Cartel de Medellín. Cardona era asociado de los Ochoa Vásquez y amigo del círculo personal de Griselda Blanco Era reconocido por ser consumidor de bazuco.​ Asesino al narcotraficante Antonio Arles Vargas, alias ‘El Chino’, en 1978.​ En 1979 fue solicitado en extradición.

Participó en el asesinato de Barry Seal, informante de la DEA contra el Cartel de Medellín.Colaboro con el Cartel de Cali, en la captura de Jorge Luis Ochoa en 1987, ya que este sostenía una relación amorosa con su esposa.​

Asesinato

Fue asesinado en un concesionario de su propiedad en Envigado, junto a su secretaria, por hombres vestidos con prendas del Ejército Nacional que desarmaron a sus escoltas,​ y lo asesinaron con ráfagas de ametralladoras.Fue asesinado por orden del narcotraficante Jorge González.

Cardona era el más importante de cuantos han caído asesinados en Colombia en la guerra de la Mafia. Sólo tenía 35 años, y 10 de ellos los había dedicado al servicio del negocio de la droga. “Los problemas, por pequeños que fueran, Rafael los resolvía a bala”, contó hace pocos días al periódico norteamericano Miami Herald Max Merlmerstein, un testigo del Gobierno en el juicio que contra Carlos Lehder, otro de los grandes en el cartel de Medellín, se lleva a cabo en Estados Unidos.Desde hace poco tiempo, Rafael Cardona vivía en Medellín y manejaba un negocio de autos clásicos. Allí fue asesinado el viernes al anochecer.

Según la justicia norteamericana, Cardona fue la persona que obtuvo y entregó la ametralladora utilizada en La Florida para asesinar al testigo federal Barry Ceal.

Ceal fue acribillado el 16 de febrero de 1986 por un grupo de sicarios del cartel de Medellín. Cuatro de ellos fueron capturados y confesaron haber obtenido las armas de manos del narcotraficante asesinado hace dos días.

El ‘cartel de Medellín’

Cardona figura además como el contacto en Estados Unidos del cartel de Medellín, desde su fundación en agosto de 1978. Rafa, como lo llamaban sus amigos, fue uno de los beneficiados por la determinación de la Corte Suprema de Justicia colombiana de invalidar el tratado de extradición. La orden de captura que pesaba contra él con fines de extradición fue revocada a mediados de este año.Con Cardona y su secretaría, la cuenta de asesinatos en un solo día en Medellín llegó a los 14. En una casa ubicada en un sector popular de la misma ciudad, seis jóvenes fueron salvajemente masacrados al amanecer del viernes.

Las primeras versiones aseguran que se trataba de un ajuste de cuentas entre bandas de narcotraficantes. Ocho hombres y una mujer destruyeron con un camión la puerta del garaje, entraron a la residencia, colocaron a los jóvenes contra la pared y los asesinaron a sangre fría. Otras seis personas fueron acribilladas, en hechos diferentes, en fincas cercanas a Medellín.

Al día siguiente de la muerte de Rafael Cardona, Jorge Luis Ochoa, considerado como el jefe del cartel de Medellín, detenido hace 15 días al sur del país, fue trasladado del cuartel militar en donde estaba recluido a la cárcel La Picota, en Bogotá. Allí se le asignó una celda de máxima seguridad. El Gobierno sigue estudiando aún fórmulas para poder entregarlo a Estados Unidos.


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